Ramanujan na ESO


Unha colaboradora envíanos un artigo de interés:

El Gobierno quiere reducir contenidos en la ESO para atajar el fracaso escolar

El Ministerio de Educación pretende reducir los contenidos del actual currículum de la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) para limitar el excesivo número actual de asignaturas y garantizar que los alumnos dominan al término de la etapa los conocimientos más básicos en lecto-escritura y cálculo con el fin de atajar el fracaso escolar.
Así lo anunció ayer en Alicante el director general de Formación Profesional (FP) en el Ministerio de Educación y ex jefe de la alta inspección educativa del Estado en la Comunitat Valenciana, Miguel Soler: “Los aprendizajes imprescindibles de la etapa escolar obligatoria no están definidos con nitidez. Ahí entonamos el mea culpa, hacen falta cambios en el currículum” (noticia completa).

A ver se é certo que a interminable lista de materias dos nosos cativos por fin se reduce, ainda que o dubido, dada a reubicación de persoal que tal cousa suporía.

Que os rapaces que educamos non se volten completamente tolos con tanta asignatura é mostra da súa infinita capacidade de adaptación e proba da nosa incapacidade para racionalizar os recursos.

Un alumno tipo de 3º da ESO ten 13 materias: Bioloxía e Xeoloxía, Ciencias Sociáis e Xeografía e Historia, Educación Física, Educación Plástica e Visual, Física e Química, Inglés, Español, Galego, Matemáticas, Música, Atención Educativa (ou a súa alternativa Relixión), Tecnoloxía e Segunda Lingua Estranxeira.

Un alumno de 2º da ESO pode superar con creces ese número: todas as de segundo (12 materias), mais as que teña pendentes de primeiro. Poñamos que ten 10 asignaturas pendentes (situación nada extravagante): en total estará matriculado en 22 materias nun só curso. Iso supera con creces o número de materias dun ano universitario.

¿Fracaso escolar? Habería que ser un Ramanujan para superar un curso coma ese.

Srinivasa Ramanujan (1887-1920), o mais grande matemático
que xamais estudiou matemáticas.

La paradoja de Arrow


Kenneth Joseph Arrow recibió en 1972 el Premio Nobel de Economía por demostrar de manera formal que no existe un procedimiento de votación perfecto. A él debemos el teorema de imposibilidad, o paradoja de Arrow, que según parece es una importante contribución al problema de la elección social.

No vengo a hablarles hoy de los excesos de democracia (la democracia, a mi juicio, nunca es excesiva), si no de sus servidumbres. Pues nada escapa, como postulara Hegel, a la contradicción: la democracia no iba a ser menos…

Hace poco hablábamos de la optatividad, esa divertida tendencia del sistema educativo hispano. Hemos sondeado a nuestro alumnado para saber qué optativas piensan escoger el curso que viene. Les hemos dado una lista de siete optativas (que aquí presentamos bajo nombre ficticio, para que nadie se sienta ofendido), y les hemos pedido que escojan, por orden de preferencia (1ª, 2ª, 3ª), cuáles desean cursar el año que viene. Los resultados (aprovechando una previsualización wiki) son estos:

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Pues bien, el juego consiste en determinar, usando un método de discriminación racional (sic), qué optativas se debieran dar el año que viene en ese nivel. Luego lo comparamos con lo que efectivamente se imparte.

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